jueves, 7 de febrero de 2013

Oferta de colores.


Eran días largos, con noches más largas, con lunas duplicadas y copas rebalsadas. La calle tenía esos banderines que tanto nos gustan. No hablábamos, gritábamos entre brindis y besos.

La ropa se volvía por momentos blanca como la  espuma, mojada como el agua y colorida como el cielo. No existían las veredas ni las sendas peatonales. Los semáforos eran un continuo amarillo. Las bicicletas bailaban junto con nuestras palmas y las risas eran abanicos.

La música no dejaba de sonar y las rondas eran continuas.

De repente bailaba a tu lado, decía la canción.

Todo era fiesta, sin horarios, ni relojes, sin principio ni final.

Todo era un carrousel.

¡Colores!

Es carnaval.

lunes, 21 de enero de 2013

Los besos del después.


Como casi toda situación existe un antes, un durante y un después.
Lo antes convoca al tacto e inicia el acelerado ritmo de los latidos.
Lo durante no solo evoca a lo maravilloso del amor sino que concreta el acto.
El después se lleva los aplausos y las luces.
Los tres son preámbulo, texto y síntesis.
Los tres son deseo en lo más puro, en lo más instinto, en lo más animal.
Nadie escribió sobre los besos del después, debería hacerlo.
Debería poner pausa eterna en el espacio y tiempo.
Todos los sentidos se hacen uno.
Las miradas corren a una velocidad que se mueven en cámara lenta.
Tus ojos, color miel, hablan.
Nuestros oídos escuchan. Escuchan todo menos palabras, escuchan suspiros, besos, caricias.
El perfume tiene documento, tiene identidad, tiene un camino aleatorio entre varios carriles.
Las manos se mezclan, se mojan, se trenzan, se rozan. Los dedos escriben en nuestros cuerpos canciones.
La boca, acompañada siempre de su amiga lengua, decora con banderines cada rincón, cada pliegue.
Besos, diversidad de besos, diferentes movimientos y formas.
Besos del después, sellando un sobre, consumiendo fuego.
Abriendo cada sentido, expandiendo cada sensación.
Es un estado, una suspensión en el aire, un empujón en la hamaca, una brisa de abril.
Bésame, antes, durante y después, sobre todo después.
Bésame y volemos, corramos.
Caigamos al mar azul, trepemos el árbol violeta y subamos la montaña amarilla.