domingo, 29 de enero de 2012

Instantáneo, sin batido.

¿Puede una canción provocarte la misma sensación 678 de veces?
¿Puede una mirada conectarte desde un papel?
¿Puede una risa disparar y dar en el blanco?
¿Puede un carozo ser la guía?
27 respuestas se me vienen en un remolino de ideas, solo elijo dos, una acepto.
La misma afirmación, la misma sensación.
Sentir ese aire que exterioriza un objeto sin animación, arrimar mi audición solo para escuchar  de nuevo la misma palabra, en el mismo grito provocando una lluvia interna en cada rincón.
Firmemente creo que las experiencias son la mejor manera de internalizar algún concepto sea cual sea su índole, su origen.
¿Por qué ser tan específico?  Cuando una mirada une, cuando con una canción puedo nacer y morir en un instante.
Tengo la facultad de recordar las situaciones paso por paso y la capacidad de aumentar la velocidad del razonamiento, encontrando en el último paredón el rebote constante.
Un ser humano por su condición de serlo tiene un sistema articulatorio fonético que le otorga la habilidad de poder hablar. Podría ser catalogado como una ventaja, comparándolo con la especie animal, pero notablemente es un lento deterioro.
Una  palabra es un espacio en la cadena hablada o escrita,  que da uno de los orígenes de las relaciones humanas. De todas esas relaciones la que menos me agrada es la de conveniencia, donde cada espacio es inverosímil, adornado, inventado, falso. El uso de la combinación de palabras que me intriga es la ironía, es una mezcla de interpretación y contrariedad, donde existe el más allá del enunciado.
Si la cinta de continuidad de una argumentación nos une con otros, merezco una explicación de tu escasa fundamentación de ser. ¿Nos atraemos a alguien por semejanza o diferencia? ¿O es más simple de lo que uno cree?
Puedo reír de día y de noche y lograr que las lágrimas adopten forma de vapor en un instante. Adoro la percepción que nace de cada sentido, aunque tengo una leve preferencia por la audición los días impares. El tacto se lleva los pares
No encuentro la coherencia de algunas cosas, las puedo buscar en 3 medios de comunicación, pero me rindo en el segundo intento, y mucho menos de mis acciones y  mis sentimientos.
No sigo el hilo conductor social, voy por el camino de piedras, mirando de costado la vereda no rota mostrando una leve sonrisa en mis labios.
Dos cosas cambian mí desvió: una risa, una canción.